domingo, 8 de mayo de 2011

La Xunta tendrá 2000 funcionarios menos en tres años

X. A. TABOADA - SANTIAGO Las plantillas de empleados públicos sufrirán en los próximos años un adelgazamiento. La razón es la exigencia impuesta por el Gobierno central –con el objeto de reducir costes salariales y contener el gasto público–, de limitar hasta el año 2013 la reposición de las plazas de funcionarios que queden vacantes por jubilaciones o fallecimiento. En el cuadro de personal de la Administración autonómica, esta medida supondría que unas 2.000 plazas de funcionarios quedarán sin cubrir entre este año y 2013, lo que permitiría rebajar en un 2,2% el número de contratos indefinidos de la Administración gallega, formada por 89.000 trabajadores.
Esta obligación del Gobierno español forma parte del Programa de Estabilidad elaborado por el Ministerio de Economía para reducir el déficit público al nivel demandado por la Unión Europea. Con esta medida, el Gobierno prevé ahorrar unos 8.000 millones de euros del gasto público en tres años, ya que limitará al mínimo el volumen de las oposiciones. Por norma general, solo se podrá reponer el 10% de las plazas de empleados públicos que queden vacantes por jubilaciones. Pero en el caso de la educación, por tratarse de un servicio básico, la reposición podrá llegar al 30% como máximo.
Esta exigencia alcanza a todas las administraciones, sin excepciones, y al final del trienio, el Ejecutivo calcula que la plantilla de todas las administraciones públicas se habrá reducido un 7%. Calcular a cuánto ascenderá el recorte de personal en Galicia resulta complicado. El Ministerio de Política Territorial no facilita el dato de cuántos funcionarios de la Administración del Estado se jubilarán durante el trienio y en el caso de los ayuntamientos, la información no está centralizada.
No obstante, sí se puede hacer una estimación de cómo afectará a la Administración autonómica. En 2010 se jubilaron 203 empleados públicos del ámbito de la función pública, según los datos facilitados por la Consellería de Facenda, y los sindicatos consideran que, con ligeras variaciones, el número se mantendrá entre este año y 2013. Por la tanto, como la tasa de reposición es del 10%, las plazas que quedarán sin cubrir superarían las 500. Estos puestos se podrían cubrir con interinos, pero la política de la Xunta es contratar solo nuevo personal en los casos estrictamente indispensables y con carácter excepcional.
Pero el grueso corresponderá al ámbito de la educación. En 2010 se jubilaron, según el departamento de Jesús Vázquez, 898 docentes y las oposiciones convocadas este año ascienden a 268 (para cumplir con el máximo del 30% que permite el Gobierno), por lo que quedan sin cubrir 630. En este caso, se recurre a los interinos de forma temporal, pero las plazas quedarán sin titulares.
Para este año, la previsión es que se jubilen otros 1.200 empleados públicos del sector de la docencia, dado que es la última vez que la LOE permite las jubilaciones anticipadas a los 60 años. De ahí que la cifra, al igual que en 2010, sea tan abultada. Si la reposición de estas plazas, que se convocarían en las oposiciones del año 2012, llegara al 30% máximo, serían unas 840 plazas las que quedarían vacantes.
El próximo año, ya sin la posibilidad de acogerse a la jubilación anticipada, los sindicatos calculan que las bajas forzosas superarían el centenar, por lo que habría que sumar entre 70 y 90 plazas más sin cubrir, siempre y cuando el Gobierno mantenga hasta entonces un límite máximo a la reposición de vacantes.
Aunque las plazas libres se ocupen con interinos, se produce igualmente un ahorro de gasto, porque las remuneraciones son más reducidas que las de los titulares. Y además está la posibilidad de que una parte de ellas se suprima definitivamente, que es lo que temen los sindicatos, una vez superada la moratoria impuesta por el Gobierno central.
Vía: El Faro de Vigo

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